"Los SPF se deben implantar de manera progresiva y en función de la demanda de la clientela"

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Jueves, 6 de julio de 2017

IM FARMACIAS

¿Cómo ha evolucionado el papel del farmacéutico? ¿Hacia dónde se dirige la farmacia como espacio de salud? A pie de calle, en contacto directo con los profesionales del sector, buscamos respuestas a éstas y otras preguntas clave.

Francisco Plana atesora una larga trayectoria como farmacéutico. Desde que comenzara como boticario en 1984, han cambiado mucho las cosas: la estética de la farmacia ha evolucionado, pero también ha evolucionado la sociedad y las necesidades de la misma en términos de salud. "La esencia de la oficina de farmacia continúa siendo la misma de siempre: prestar una atención farmacéutica adecuada al paciente, lo que ha cambiado es el entorno. Actualmente la tendencia es tener farmacias con una decoración, un mobiliario y una tecnología moderna –como pueden ser los robots– con unos precios estratosféricos que no todos los farmacéuticos podemos pagar".

Este farmacéutico alicantino desarrolla su vocación en uno de los barrios más céntricos de Alicante que ha experimentado los cambios del ciclo demográfico en España y que, irremediablemente, tienen sus efectos en la farmacia. "Se ha producido un envejecimiento de la población. En este barrio hay una mayoría de jubilados que presentan un perfil crónico porque no ha habido un relevo generacional y los jóvenes prefieren vivir en otras zonas de la capital".

Esto explica que la mayoría de las ventas correspondan a medicamentos y productos financiados por la Seguridad Social. "La baja facturación de productos relacionados con la nutrición y el cuidado personal se debe más al poder adquisitivo de las pensiones que a la necesidad de los mismos".

Francisco es un firme defensor de que estos servicios conlleven una prestación económica, ya que "implican un coste importante, y ello debe repercutir en la oficina de farmacia. Soy partidario de que se implementen de manera progresiva, y siempre en función de la demanda de la clientela".

Los beneficios asociados a los servicios profesionales farmacéuticos son numerosos y pueden contribuir a mejorar la economía de la farmacia. "Instrumentos como las SPD son un instrumento útil porque fomentan la adherencia al tratamiento de los pacientes polimedicados, sin embargo es necesario que lleguemos a un acuerdo con la Administración para establecer una remuneración justa por este servicio".

En cuanto a la incidencia de los recortes, Francisco considera que se podrían haber diversificado. "El gasto en medicamentos por parte de la población a través de la farmacia está detallado al céntimo, pero también habría que cuantificar la parte correspondiente al gasto de dichos medicamentos en los hospitales". Y sentencia: "Muchos de los medicamentos ahora reservados a uso hospitalario deberían ser dispensados por la oficina de farmacia, lo cual permitiría aprovechar la amplia red de farmacias, y permitiría al paciente ganar tiempo y calidad de vida, así como un mayor control en el gasto".